Ay mi madre, chiquito díaaaaaa.
Esto ya lo desarrollaré en otro momento, pero les voy largando el adelanto por si me da un descoyunte de risa (o una intoxicación etílica 😉 ) y me demoro.
El escrito-denuncia presentado esta mañana contra el alcalde de Arona, José Berto González Reverón, pone en conocimiento del Ministerio Fiscal su presunta comisión de un delito de prevaricación en las tretas que lleva meses haciendo para eludir su obligación legal de dejar el cargo desde junio de 2012, cuando fue condenado a 4,6 años de inhabilitación por prevaricación continuada en la contratación de personal (Caso Enchufe). O sea, por obrar mal a sabiendas en beneficio propio.
Entre sus tretas figura la de negarse a entregar su condena a la secretaria general del Ayuntamiento para evitar que ésta pudiera informar sobre su incompatibilidad para seguir en el cargo (según el artículo 6.2.b de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General). Finalmente, como ya les he contado, la secretaria pudo emitir ese informe y determinar que debe cesar porque la oposición de Ciudadanos por Arona, Partido Popular y Partido Socialista consiguieron un documento autentificado de la sentencia y lo entregaron a la secretaria.
Finalmente, se ha confirmado que llevamos cuatro meses con un alcalde ilegal al frente del Ayuntamiento de Arona 😆 Y, como no podía ser menos, el escándalo ya está en Fiscalía. La secretaria general se ha librado, no figura en la denuncia (y la mismísima Junta Electoral Central acaba de ratificar hoy el informe que emitió el lunes determinando la incompatibilidad de Bertorrente para seguir en el cargo, y su cese obligado (sin que el pleno pueda votar si lo mantiene en el cargo, como ha estado defendiendo el Bertismo de Coalición Canaria toda la semana).