Los chanchullos, la corrupción y el miedo en servicios públicos hacen explotar al Ayuntamiento de Arona

Un técnico denuncia en una diligencia “presiones” e “injerencias” durante la instrucción del procedimiento sancionador contra el concesionario de limpieza

El Ayuntamiento de Arona reduce la propuesta técnica de sancionar con 206.000 euros y expulsar a la empresa de limpieza a una multa de 103.000 euros que igual ni se cobra

Fuentes municipales alertan de chanchullos técnicos y políticos para favorecer a empresas que explotan servicios de playa (hamacas, sombrillas y atracciones-juegos)

El chanchulleo y el pestazo a corrupción en los contratos de servicios públicos que comanda el gobierno bertista de Coalición Canaria en Arona ha desatado una estrepitosa crisis en el Ayuntamiento aronero. Los tejemanejes en los contratos públicos del municipio no son ninguna novedad. De hecho protagonizan el Caso Arona 1, el 2 y el 3 y, al mismo tiempo, numerosas imputaciones contra políticos y técnicos municipales.

Pero las tensiones y enfrentamientos derivados de ese chanchulleo en estos tiempos en que los tribunales tienen cercado al consistorio aronero y a sus responsables políticos y técnicos han alcanzado tal magnitud, que el Ayuntamiento se ha convertido en una bomba de relojería. Ya no es ni siquiera que haya riesgo de que esa administración salte por los aires, ¡sino que está explotando ya!

Cuerpo a tierra aronerxs, porque el servicio municipal de Limpieza Viaria y Recogida de Basura, el de Playas, el de Grúa y el de Mantenimiento de Vías y Edificios Públicos, son en estos momentos pura metralla incandescente (algún otro también quema, pero estos se llevan la palma). Metralla descontrolada que está hiriendo a gobernantes, técnicos, empresarios y, cómo no, al personal que trabaja en esos servicios, a las arcas públicas y a la ciudadanía. Lo habitual es que el trío final se lleve la peor parte, pero el caos es tan inmenso, que hasta gobernantes y técnicos están petando.

La situación es tan caótica, que voy a tener que contarlo en varios post (y eso que llevamos todo el año abordando esos escándalos en el BlancaHari). De momento, empiezo por la basura y las playas.

Revienta la concesión de Limpieza viaria y recogida de basura.

Como publicó el periódico El Día el fin de semana “el órgano instructor que lleva el expediente sancionador contra la adjudicataria de limpieza y recogida de basura de Arona ha mostrado sus quejas por las “injerencias” a las que se ha visto sometido durante dicho proceso, según consta en una diligencia dirigida tanto a la Alcaldía como al Pleno del ayuntamiento”. En ese artículo titulado “Presionan a los técnicos municipales encargados del expediente de basura” (pinchar en ese título para leerlo) se informa de que en ese documento (cuya filtración periodística es atribuida por los espías haris al concejal de la oposición socialista José Julián Mena) el técnico-jurista que se ha decidido a romper su silencio denuncia que dichas presiones han ido encaminadas a “condicionar en esta última fase” del procedimiento sancionador “su propuesta de resolución”.

Ese técnico acusa al departamento de Intervención de Fondos de “intrusismo”, de haber “manipulado” el expediente, de demorar la finalización del procedimiento sancionador y de varias barbaridades más.

El plato fuerte de esa queja es que su propuesta de resolución está lista desde el 15 de marzo y que las citadas “injerencias” han hecho que se demorara para llevarlo a pleno el martes, dos días antes de que caduque el procedimiento sancionador. O sea, que hay riesgo de que la empresa se libre de pagar la multa de 103.000 euritos finalmente propuesta. Digo finalmente porque la propuesta inicial era multar con 206.000 euros y rescindir el contrato a la UTE Arona por sus graves incumplimientos del pliego de condiciones al no disponer de los vehículos, maquinaria y medios en general que le hicieron ganar hace alrededor de un año el controvertido concurso público de este servicio. Pero tal propuesta se ha ido suavizando hasta quedar en una ‘simple’ multita.

Por cierto, esa concesionaria ha desistido del ERE que había iniciado con la intención de despedir a unos 30 trabajadores porque, según manifestó en radio la semana pasada el alcalde, José Alberto González Reverón (Bertorrente) “hemos cedido las tres partes”: empresa, trabajadores y Ayuntamiento. Hmmm, ¿en qué ha cedido el Ayuntamiento? 😯 ).

Para que se pongan en situación:

(Quienes lean el post desde la portada del blog pinchen en la pestañita “seguir leyendo” o “leer más” de abajo o en el títular principal del artículo para leer este incandescente post sobre escándalos de corrupción. Lo gordo del post está de aquí para abajo).

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