De los varios cientos de aroner@s afectados por el drástico recorte bertista a la oferta de cursos y actividades del Patronato de Cultura, éstas son las primeras que protestan públicamente
Siete vecinas consiguieron que el pleno del jueves se hiciera incómodo para el gobierno bertista por plantarse durante toda la sesión delante de los políticos (del gobierno y de la oposición) con pancartas en las que reclamaban sus cursos de pintura en El Fraile.
Su reclamación puede parecerle a muchos una tontería y hasta un despropósito en tiempo de crisis. Pero no, el asunto es importante y grave…
Estas vecinas en particular protestaron por la supresión de un servicio público, en este caso, una actividad lúdico-cultural. Porque como siempre, de lo primero que se recorta es de la cultura. De la oferta cultural que no garantiza votos ni aplausos masivos ni baños de multitudes a los gobernantes (los tenderetes, benaventes, espectáculos y conciertos, son otra cosa). Protestaron por la continua pérdida de cotas de su miniestado de bienestar.
