Sobre la golfería del alcalde condenado que no dimite y sobre sus cómplices de Coalición Canaria.
Aunque con unos días de retraso, aquí tienen haris otra magnífica joya periodística sobre el hastío que siente la gente con sentido común frente a grotescos espectáculos como el que están dando el alcalde de Arona, el condenado a cuatro años de inhabilitación por prevaricación continuada (Caso Enchufe), y sus cómplices de Coalición Canaria. Golfería en toda regla, sí señor. Como de costumbre, atinadísima la pluma de Santi Díaz. Y no porque coincida con mi criterio y ataque a mi inquerido alcalde corrupto, que también 😉 , sino porque dice verdades como templos.
Coincido con Santi: Golfoooooooooooosssssssss . Ains, qué gusto soltarlo, es como terapéutico. Esperen que repito la placentera terapia antigolfería surreabertista: GOLFOOOOOOOOOOOS, jajajajajajja.
Para leer el artículo completo en el periódico ABC pinchen sobre la siguiente imagen:
No lo posteo entero porque no se debe hacer sin autorización del autor o del medio. Pero no me resisto a postear aquí el último párrafo de ese artículo:
«Defender lo indefendible, ceñirse a los vericuetos del entramado legal para justificar la permanencia en su puesto de quien ha perdido el sustento moral necesario para representar a la ciudadanía, supone un paso más en el vilipendio del antaño noble arte de la política y el agrandamiento del abismo que separa a administradores y administrados, máxime cuando dicha costumbre, convertida en dogma, no entiende de siglas y da la razón a quienes opinan que golfos unos, golfos otros y golfos los de más allá».
