Conductor suicida por Los Cristianos con una menor en su coche, intento de huída, persecución policial y guarderías judiciales y policiales en Arona
¿Se han preguntado alguna vez qué ocurre cuando los padres o acompañantes de menores sufren algún percance inesperado? Por ejemplo, un accidente. O una detención policial… Lo normal es que la mayoría no nos hagamos ese tipo de preguntas porque da mal rollito pensar en esas cosas y porque, además, damos por hecho que la Administración y el sistema velan por dar una ‘respuesta’ o solución adecuada para esos menores que alguna vez se quedan desamparados en plena calle.
Una suposición ‘obvia’ para cualquiera que viva en un lugar civilizado, es que existe un protocolo de actuación mega claro e híper nítido y macro efectivo, que coordina a todas las partes: Cuerpos de Seguridad estatales y local, Juzgados, Fiscalía del Menor, área de Menor del Cabildo de Tenerife, centros y hogares de acogida mientras se localiza a familiares que se hagan cargo de ellos. Y los Servicios Sociales del Ayuntamiento de cada zona en la que se de un caso de esos, claro.
Usted y el menor en problemas, búsquense la vida
Claro… si no fuera que estamos hablando de Arona. Aquí, al policía, juez, fiscal, médico u individu@ que se tope durante su trabajo con alguna situación de menores en situación de desamparo fuera del horario de oficina del Ayuntamiento aronero, la respuesta más probable que recibe de la administración pública local es «búsquese usted la vida».
Y en plan servicial y volcado con el ciudadano, hasta le podrían añadir «si de aquí a mañana no logra usted solucionar el marrón que le ha caído, no dude en contactar con los Servicios Sociales municipales en horario de funcionari@s y polític@s. Atenderán sin resistencia la papa caliente que les corresponde».