Rompimos el silencio contra la corrupción

Los gritos anticorrupción lanzados desde Arona por indignad@s de todo Tenerife retumban en Canarias y hasta en Europa

Siento decirles que hoy no voy a poder postear. Tanto entusiasmo me tiene dispersa y no logro desengancharme de mi chat feisbuquero ni de mis canciones libertarias y de utopía. Ha sido un fin de semana tan maravilloso, que me apetece apurar su disfrute por lo menos una noche más.

Hacer historia un sábado rompiendo el silencio contra la corrupción en las calles de Arona, y escuchar el domingo en el Sur a mi admiradísimo Eduardo Galeano, me ha dejado flotando en una nube.

Hace un año no éramos ni 10 luchando pública y activamente contra la corrupción política, funcionarial y empresarial en Arona. Y el sábado éramos cientos tomando las calles de Arona para luchar contra la corrupción en toda Canarias (300 personas según la Policía Local)!!!! 😀

Gracias a los aroner@s que tuvieron el coraje de dar la cara en esa protesta, a pesar de que en este municipio hay represalias contra quienes critican abiertamente la corrupción. Gracias a quienes vinieron desde otros puntos de la Isla para apoyarnos y hacer extensible a toda Canarias esta protesta anticorrupción. Gracias a los partidos políticos, sindicatos, colectivos y movimientos ciudadanos participantes por demostrar que pueden trabajar unidos por el interés general y por el sentido común. Gracias a Willy Meyer por darle proyección europea a esta protesta. Gracias al prestigioso abogado que va a sumarse al Caso Arona. Gracias a los periodistas que han posibilitado que se hayan oído en toda Canarias nuestros gritos en contra de la corrupción y en favor de una democracia real, y gracias a las empresas informativas para las que trabajan por permitirles hacer su trabajo. Y gracias también a quienes nos apoyan en silencio porque no se pueden permitir gritar.

Uy, que no se me olvide: Gracias también a todos los que se han molestado con la protesta del sábado. De eso se trataba. La primera meta era incordiar a quienes apoyan la corrupción. Y joer qué triunfo hemos cosechado 😀

Ays, y esto no ha hecho más que empezar!!!!

Y gracias también al Ayuntamiento de Guía de Isora por apostar por la Cultura de calidad cuando la moda es recortar la inversión pública en algo tan vital (con cultura, otro gallo nos cantaría con la crisis). Miradas Doc es un lujazo en sí, pero uff, con Eduardo Galeano lo han bordado. A ver si otros toman ejemplo…

Gracias gracias gracias. De verdad… Gracias por demostrar que en Arona también se puede soñar con un mundo justo.

Si no nos dejan soñar, no los dejaremos dormir

En cuanto aterrice, haré un balance. Ahora me vuelvo a las entusiastas conversaciones hari 2.0

Oclocracia (Wikipedia)

Aunque los que mandan hablen de Transparencia y Democracia Participativa, los hechos me dicen otras cosas…

«Según El contrato social de Jean-Jacques Rousseau, se define OCLOCRACIA como la degeneración de la democraciaEl origen de esta degeneración es una desnaturalización de la voluntad general, que deja de ser general tan pronto como comienza a presentar vicios en sí misma, encarnando los intereses de algunos y no de la población en general, pudiendo tratarse ésta, en última instancia, de una «voluntad de todos» o «voluntad de la mayoría», pero no de una voluntad general.

Según el filósofo escocés James Mackintosh (1765-1832) en su Vindiciae Gallicae la OCLOCRACIA es la autoridad de un populacho corrompido y tumultuoso, como el despotismo del tropel, nunca el gobierno de un pueblo».

–>Consultar artículo íntegro y en su versión original en Wikipedia pinchando aquí.

Les pongo algunos extractos del artículo:

Introducción sobre Oclocracia:

Oclocracia o gobierno de la muchedumbre (del griego ὀχλοκρατία, del latin ochlocratia) según la visión aristotélica clásica es una de las tres formas específicas de degeneración de las formas puras de gobierno, en concreto de la politeia. A veces el término se confunde con tiranía de la mayoría dado que están íntimamente relacionados.

(…) La democracia es el gobierno del pueblo que con la voluntad general legitima al poder estatal, y la oclocracia es el gobierno de la muchedumbre, es decir, la muchedumbre, masa o gentío es un agente de producción biopolítica que a la hora de abordar asuntos políticos presenta una voluntad viciada, evicciosa, confusa, injuiciosa o irracional, por lo que carece de capacidad de autogobierno y por ende no conserva los requisitos necesarios para ser considerada como «pueblo».

Definiciones:

Polibio, historiador griego, en su obra Historiæ, VI, 3, 5-12; 4, 1-11, sobre el 200 a. C. llamó oclocracia al fruto de la acción demagógica y la definió como «la tiranía de las mayorías incultas y uso indebido de la fuerza para obligar a los gobernantes a adoptar políticas, decisiones o regulaciones desafortunadas». «Cuando esta (la democracia), a su vez, se mancha de ilegalidad y violencias, con el pasar del tiempo, se constituye la oclocracia», Historiae, VI, 4. Según su teoría anacyclose -teoría cíclica de la sucesión de los sistemas políticos (a la que alude Maquiavelo)- la oclocracia se presenta como el peor de todos los sistemas políticos, el último estado de la degeneración del poder. Polibio describe un ciclo de seis fases que hace volcar la monarquía en la tiranía, a la que hace continuación la aristocracia que se degrada en oligarquía, luego de nuevo la democracia piensa remediar la oligarquía, pero zozobra, ya en la sexta fase, configurándose como oclocracia, donde no queda más que a esperar al hombre providencial que los reconduzca a la monarquía.

Según El contrato social de Jean-Jacques Rousseau, se define oclocracia como la degeneración de la democracia. El origen de esta degeneración es una desnaturalización de la voluntad general, que deja de ser general tan pronto como comienza a presentar vicios en sí misma, encarnando los intereses de algunos y no de la población en general, pudiendo tratarse ésta, en última instancia, de una «voluntad de todos» o «voluntad de la mayoría», pero no de una voluntad general.

Según el filósofo escocés James Mackintosh (1765-1832) en su Vindiciae Gallicae la oclocracia es la autoridad de un populacho corrompido y tumultuoso, como el despotismo del tropel, nunca el gobierno de un pueblo.

–>Oclocracia: Desarrollo material

Es común que dicha situación pueda estar promovida por la influencia de intereses. Ilustres pensadores como AristótelesPericlesGiovanni SartoriJuvenalShakespeareLope de VegaOrtega y Gasset o Tocqueville han advertido de un permanente peligro para la democracia popular: el interés de los oclócratas que ejercen el poder para hacerla degenerar en oclocracia con el objetivo de mantener dicho poder de forma corrupta, buscando una ilusoria legitimidad en el sector más ignorante de la sociedad, hacia el cual vuelcan todos sus esfuerzos propagandísticos y manipuladores.

–>En el desarrollo de esta política, sólo se tiene en cuenta de una forma superficial y burda los reales intereses del país, dirigiéndose el objetivo de la conquista al mantenimiento de un poder personal o de grupo, mediante la acción demagógica en sus múltiples formas apelando a emociones irracionales mediante estrategias como la promoción de discriminaciones, fanatismos y sentimientos nacionalistas exacerbados; el fomento de los miedos e inquietudes irracionales; la creación de deseos injustificados o inalcanzables; etc. para ganar el apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la oratoria, la retórica y el control de la población. La apropiación de los medios de comunicación y de los medios de educación por parte de dichos sectores de poder son puntos clave para quien busca esta estructura de gobierno, a fin de utilizar la desinformación.

–>Así se mantiene un dominio sobre masas en movimiento que hacen valer sus propias instancias inmediatas e incontroladas creando la ilusión de que se impone un legítimo poder constituido sobre la voluntad popular. Sin embargo, tal y como asegura Rousseau en El Contrato Social falta la piedra angular, es decir, la voluntad general de unos ciudadanos conscientes de su situación y de sus necesidades, una voluntad formada y preparada para la toma de decisiones y para ejercer su poder de legitimación de forma plena. De esta forma, en la oclocracia la legitimidad que otorga el pueblo está corrupta, pasando el poder del campo de los políticos al campo de los demagogos.

Filosofía política:

(…)

¿Cómo se pasa de la democracia a la oclocracia? Según Rousseau, la democracia degenera en oclocracia cuando la voluntad general cede ante las voluntades particulares, por ejemplo por artimañas de asociaciones parciales (El Contrato Social, II, 3). Pero en la práctica, es a menudo difícil de determinar cuando se pasa de una voluntad a otra. Actualmente se pueden encontrar afirmaciones, la mayoría motivadas por hechos concretos, de que algunos de los estados demócraticos existentes no son más que oclocracias tras espejismos de democracia.