El motivo de que el Ayuntamiento haya descoyuntado a su Policía Local (2)

Galimatías de decreto estatal de horarios y de índices correctores con sospechas de venganza bertista contra los policías locales de Arona

(Aviso: para entender este post es casi obligado leer primero el anterior. Si no lo han hecho pinchen aquí)

En la asamblea celebrada a toda leche el día antes de que se ejecutara la radical reestructuración de horarios y turnos en la Policía Local de Arona los representantes sindicales explicaron a los pocos asistentes (40 de 135 según espías haris) que el ayuntamiento había rechazado las tablas de índices correctores de los horarios que se aplican en otras fuerzas y cuerpos de seguridad. Y también de que la urgencia de la convocatoria respondía a que Intervención de Fondos acababa de advertir a los sindicatos que si no corregían el desajuste entre sus horas de trabajo y las que marca uno de tantos decretazos del Gobierno de Rajoy, empezaría a descontar pasta de las nóminas este mes.

¿Entendieron algo? Porque hemos llegado a la parte complicada. La estaba postergando porque es jodidilla de contar y de entender 😕 . A ver, lo intento:

La citada reestructuración policial proviene de la exigencia del Ayuntamiento de que la plantilla realice las 1.647 horas anuales que determina la normativa estatal para los funcionarios. Muchos policías de Arona no cubren ese horario porque el Ayuntamiento no les paga complementos de nocturnidad, fin de semana ni de servicios especiales en general, sino que les compensa en días libres. De esas libranzas, miren por dónde, viene el problema… No es que los cambios respondan a recortes económicos, porque esos ya estaban aplicados. Lo que se recorta son los días libres con que se pagaban los servicios especiales de la plantilla (de ahí que la unidad nocturna se vaya al garete y que la UPP pierda su razón de ser).

Según los polis, a ellos no les tendría que afectar ese decreto porque va dirigido a funcionarios de la Administración General del Estado, mientras que ellos son funcionarios locales y de administración especial. 

Aseguran que el pifostio que les han liado se soluciona aplicando “índices correctores” que se aplican para diferenciar las horas de trabajo de los funcionarios de administración general de las que realizan los funcionarios de la “administración especial”, esto es, cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, de las comunidades autónomas y de otras administraciones locales (porque no son lo mismo ocho horas de lunes a viernes en horario de oficina, que esas mismas horas de noche, de semana y festivo). Y citan como ejemplos de cuerpos en los que se están aplicando esos índices correctores sin problema a la Policía Nacional y a la Guanchancha Canaria.

¿Que por qué no se puede hacer lo mismo con la Policía Local de Arona? Pues no se sabe… O medio sí, pero no se entiende. Muchos polis dicen que lo tienen claro por el momento exacto en el que empezaron las reticencias consistoriales hacia sus horarios: están convencidos de que esto es la venganza de Berto el alcalde (ya saben, el condenado por corrupción que no dimite 😉 ) y de su gobierno aronero de Coalición Canaria por la manifestación que protagonizaron los agentes en 2010, cuando el Bertismo estaba ya en precampaña electoral.

El grupo de gobierno, por su parte, se niega a aplicar dichos índices correctores escudándose en que el informe externo que encargó al respecto.

Conclusión: Estamos en pleno Aronalipsis Now, el Ayuntamiento es un desastre cojas por donde lo cojas, y la Policía Local uno de sus mejores exponentes. Ojito que no es moco de pavo. Aparte del cambio de hábito y del disloque que los nuevos turnos rotatorios, imaginen a lxs polis separadxs con hijos que no tienen con quién dejarlos de noche o a quién encargarle que los lleve y traiga del colegio, a los que tienen mayores a su cargo, a los que estudian… Y ya estaban al punto de la desidia desde hace más de un año. 

Yo les ponía tratamiento psicológico ya. No me hace nada de gracia imaginar a más de 100 tíos y tías armados rulando por las calles al punto de la depresión. 

PROBLEMA DE OSCURANTISMO. CENSURA.

Y otra cosita, señorxs, en serio, en este municipio hay un serio problema informativo. No es normal que algo así tenga que ser difundido a través de un blog. Nuestro cuerpo de policía saltando por los aires, los agentes con una desmotivación alarmante, los servicios trastocados y aquí nadie informa de nada a la ciudadanía. Ni el grupo de gobierno bertista que tanto presume de transparencia, ni su gabinete de prensa en nombre del Ayuntamiento de Arona, ni los sindicatos -de ningún tipo, ni siquiera los policiales-, ni la prensa (al menos yo no he visto nada).

Igual es solo que los primeros están a ver si el tema cuela sin polémica pública, que los segundos aún están desorientados por el cambio de vida y los problemones que les han impuesto de la noche a la mañana, la prensa sin coscarse de nada y los vecinos divididos entre el fútbol y la angustia vital por cómo los taradxs políticos nos están hundiendo el país. Pero el cambalache policial ése está liado desde el pasado día 11, con lo que no cuela lo de los incendios. Claro que como el grupo de gobierno bertista está tan ocupado salvándose a sí mismo de sus imputaciones y condena por corrupción…

Jo, el tema es tan serio y enrevesado que no me he podido ni reír. Ahora, esto lo arreglo yo mañana mismo contándoles unos asuntillos de la Policía Local que dan para despipotarse (nada que ver con el cambalache horario de arriba).

 

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El Ayuntamiento de Arona descoyunta a su Policía Local (1)

Casi toda la plantilla pasa a trabajar de mañana, tarde y noche en turnos de 9 horas, con lo que desaparece la unidad nocturna y casi la UPP.

Los radicales cambios de funcionamiento han sido tan repentinos que el cuerpo está dominado por el caos: faltan vehículos, uniformes y sentido común.

Descoyunta, desarticula, descompone, desmonta, ‘esconcha’… Grrr, no sé ni cómo definir lo que ha hecho el gobierno bertista de Coalición Canaria de Arona con la Policía Local. Pero es que ni los propios policías saben explicarlo. O sea, saberlo sí, lo que no encuentran palabras para describir el taponazo organizativo que les han metido y el caos que reina en el cuerpo policial aronero desde la semana pasada.

Empezando por el final, para que se vayan haciendo una idea de lo bestias que son los cambios, casi todos los policías pasan a hacer de todo. Ya no hay polis fijos de noche o de mañana. Salvo los asignados al grupo de playa y los notificadores, todos los demás tienen que ir rotando por los tres turnos: pasan a trabajar 3 días por la mañana, dos por la tarde, uno de noche y, tras el sexto día de desbarate, salen librando cuatro días. Y para rematarlos, pasan a currar una hora más al día. En vez de 8 horas todos tienen que hacer casi nueve (8:55 en total). A eso sumen que les quitan la paga de Navidad, y se harán una idea del mosqueo que tienen y que hay polis que, en muchos casos, llevan años y hasta décadas sin hacer noches porque las odian, o, al contrario, trabajando siempre de noche porque les gusta.

Como casi todos los agentes tendrán que hacer noches, desaparece la actual unidad nocturna de la Policía Local, cubierta hasta ahora por policías que pedían ese turno de forma voluntaria a cambio de compensación en días libres. Sus integrantes están siendo reubicados en las unidades de patrullas, atestados, playas y tráfico (en medio de un absoluto caos, pues carecen de vehículos, motos, guantes y, en general, de los medios precisos para las ‘nuevas funciones’ de los agentes que cambian de servicio). Ese ‘cambio’ de unidad afecta a un mogollón de agentes, no solo a los que estaban de noche, pues previamente a este descoyunte radical la jefatura del cuerpo había movido de sitio y de turno a numerosos agentes.

La UPP trabajará de noche cada 10 días.

Además, la Unidad de Prevención Policial (UPP) queda tocada de muerte -al menos el modelo de UPP que existía hasta ahora-. Según el nuevo organigrama de funcionamiento de la Policía Local de Arona, esa unidad solo currará en horario nocturno un día de cada 10. Dado que hasta ahora estaban cubriendo sobre todo fiestas, conciertos y concentraciones multitudinarias, la UPP pierde la razón de ser si pasa a funcionar en horario diurno -con los mismos turnos que el resto: tres mañanas, dos tardes y una noche-. La cobertura de las fiestas pasará, supuestamente, a las patrullas ‘ordinarias’ (digo supuestamente porque a saber…).

Y como consecuencia de esas rotaciones, en servicios como el de patrulla se suprime la continuidad en los servicios. Deja de haber polis fijos asignados a un tipo de servicio o una zona regularmente (como se la tienen que pasar rotando de horarios…).

De la noche a la mañana.

Estos cambios fueron impuestos de la noche a la mañana. Se barruntaban cambios desde hacía meses, y especialmente desde el día anterior. (Ya perdida sigo narrándoles el tema en orden inverso y dejo el día anterior para luego).

A las 15:17 del 11 de julio, justo después de conocer la noticia de los recortes que el Gobierno estatal iba a aplicar a los españoles para mantener su oligopolio, aún turbados por el sablazo económico, los agentes de la Policía Local de Arona reciben un SMS de la jefatura con el siguiente texto:

“Jefatura: Aviso de los cambios de horarios Turno de Mañana: de 6:30 a 15:25 h. Turno de tarde: de 14:30 a 23:25 h. Turno de noche: de 22:30 a 7:25″

Así, zaaaas, a lo gonzo. De un día para otro les han ejecutado la más temida amenaza para la mayoría de la plantilla.

El día anterior, como les decía antes, los funcionarios del cuerpo habían sido convocados a una asamblea urgente vía SMS. Asistieron 40 de los 135 agentes en activo. Los polis haris atribuyen ese fracaso asambleario a la precipitación de la convocatoria, a sus turnos de trabajo y, principalmente, al desánimo generalizado que caracteriza al cuerpo y al hastío que siente la mayoría por la desconfianza-descontento hacia sus representantes sindicales. 

(En el siguiente post explico el por qué de esta reestructuración tan radical. Para enlazar directamente pinchar aquí).