Así es como un alcalde ilegal y sus ultras imponen su propia Ley: Tiranía cirsense

Qué bochornooooooooooo 😳 

Alcalde de Arona reitera a un edil de la oposición por segundo pleno consecutivo: «O te callas o te echo»

Jajajaja, es que me da la risa y no puedo ni escribirrrrr, jajajaj, qué fuerteeeeeeeeeee. Bertubú alcalde 😆 El verdadero Berto, sin careta victimista, al descubierto (y cómo utiliza a su gente, también).

Mejor posteo el atinadísimo comentario que dejó ayer en el blog un nuevo agente secreto hari de lujo, Ruyman:

Acabo de ver las imagenes del Pleno en otro medio. Me gustaría hacer algunas observaciones:

1.- El señor Reverón se acaba de llevar por delante a toda CC y CAN. Un remedo político, metafóricamente hablando, de lo acaecido en Guyana en 1978.

2.- El escenario montado con hooligans partidarios del señor Reverón , que a saber que vinculaciones gastronómicas y supervivenciales tienen con el mismo, desvirtua totalmente el Pleno y lo convierte en un intento de linchamiento público de la oposición.

3.- Las malas formas del señor Reverón con expresiones tales como : “Te callas” o “si sigues te echo” Son impropias de un político serio. Me reitero en las observaciones que he hecho acerca de los tintes autoritarios del mismo. Además, las lindezas con las que se refiere a la oposición acabado el Pleno, diciendo que no tienen formación ni cultura, e incluso amenazando que sus propios partidos van a prescincir de ellos (Que influencia tendrá el señor Reverón en otros partidos políticos), retratan al personaje político que profiere las descalificaciones. Por cierto, no aprecio ni en las actitudes ni en las palabras del señor Reverón, esa formación y esa cultura que no encuentra en la oposición.

4.- En suma, política hecha desde el estomago, para el estomago y por el estomago. Y vaya subidón el del señor Reverón despúes del Pleno, como si se hubiera administrado a si mismo el ministerio de la penitencia y se dispusiera a penetrar en el Parnaso de los elegidos políticos. Cuando duerma y se despierte mañana, sujeto por las mismas ataduras de sus errores y desmanes pasados, poco a poco se volverá a abrir el abismo mental del que no puede zafarse. Cuando se desvanezca el efecto del pinchazo psicológico volverá la depresión.»