La televisión y Julionatrix frenan el asedio policial contra okupas por alerta hidráulica en Arona (y 3)

La decena de policías locales desplegados para cortar el agua a las familias okupa de Llano del Rey, desaparecieron en cuanto llegó la Televisión Canaria.

Y ya, el desenlace de esta asombrosa historia. En cuanto Julio Concepción (militante de Sí Se Puede) liquidó el trámite de seguro y dio sus bendiciones al conductor que había golpeado a su coche y provocado un colapso de tráfico en Arona casco, salió pitando hacia la batalla anti asedio que había dejado a medias, sabiéndose único defensor a mano de las desvalidas familias con menores que podían quedarse sin agua “por 15 euros que cuesta una toma de agua”, como repetía incansable al tiempo que invocaba valores de humanidad, solidaridad, piedad… (porque para él las víctimas que hay que proteger son los niños y sus padres, y los piratas los otros 😮 .

En ese punto de semejante peliculón, llegaron sus refuerzos de la Televisión Autonómica. Y como por arte de magia, en cuanto su cámara y micrófono hicieron acto de presencia en ese punto del casco del municipio que había generado una alarma hidráulica de magnitud 10, ¡¡el sargento al mando tocó retirada, y el ejército policial y los operarios del agua se dispersaron y desaparecieron!! Sin más. Bueno sí, cuenta Julio que las madres le aseguraban que un policía raso que había aparecido espontáneamente se dirigió a ellas mientras se iba mostrándoles un dispositivo electrónico y diciéndoles “las he grabado, tenemos sus caras” 😮 .

Increíble, ¿verdad? Yo estoy que no salgo de mi asombro. No solo por lo rocambolesco y surrealista de la historieta y por los puntos made in Julionatrix, sino porque no entiendo la parte fundamental de la historia.

A ver. Se supone que la alarma venía porque había tres pueblos sin servicio de agua por una toma ilegal que abastecía a tres familias y que con la misma hasta peligraban las reservas hidráulicas de todo el municipio así como la seguridad de miles de personas por los efectos catastróficos de tal escape de agua (vaaaale, igual exagero en la gravedad del enganche ilegal al agua pública, pero es que es la única forma de explicar el pedazo de despliegue policial activado a cuenta de una tomita ilegal de agua -un ramal, no vayan a pensar que todo esto estaba pasando en una tubería general. O el riesgo era grave, o los cuatro guardias y los más de 10 policías locales movilizados para apoyar a los dos empleados de la empresa de agua, resulta bastaaaaaante desproporcionado).

Y hasta que llegó esa poderosa cámara, policías y operarios aseguraban que la única solución posible era dejar sin agua a tres familias con sus ocho hijos menores, ¡¿llegan dos periodistas y desactivan la alerta hidráulica que tanto les preocupaba hasta ese momento?! Hmmm, de verdad que no lo entiendo. ¿La cámara arregló el escape de agua y restableció el suministro en los tres pueblos afectados? ¿No arregló nada, sino que asustó al ejército del Ayuntamiento de Arona y provocó su huída, dejando a esos enclaves sin agua y con riesgo de inundación?

Porque no será que la supuesta emergencia hidráulica era un camelo para cortar el grifo a los okupas que el alcalde, concejales y vecinos del pueblo quieren expulsar de su paraíso terrenal a toda costa. Ains… qué peligro.

Lo que puede salir de ahí. Y no estoy pensando en la denuncia que Julio Hari afirma que va a poner hoy en los juzgados junto con las tres familias. Sino en el expediente municipal de esas viviendas de propiedad municipal que el alcalde decía que eran del Gobierno de Canarias (supuesto ya desmentido por la Consejería autonómica de Vivienda). No puedo evitar que me venga a la cabeza el urbanismo aronero… Las viviendas se hicieron sobre suelo no apto, pero, ¿no habría convenio urbanístico por medio? De esos de cede este suelo sin valor urbanístico y a cambio recalificamos a urbano aquel gran terreno que posees en la zona turística. No sé, igual no es nada de eso, y una grave amenaza hidráulica se ciñe de verdad sobre Arona 😮 .

Si alguien tiene la clave de la historia o conoce datos que se me escapan y me saca de dudas, se lo agradeceré eternamente. Si prefiere un pago más rápido y útil, puedo ofrecer como recompensa el servicio de protección y auxilio del mismísimo Julio Concepción, jajajja.

La televisión y Julio Concepción frenan el asalto policial contra bebés okupas que piratean agua (2)

Julionatrix distrajo a los policías y operarios protagonizando un accidente de circulación con una guagua (desde la distancia, jajajaj).

El empeño del mando policial y de los empleados del concesionario del suministro de agua potable de Arona en hacerse con la tubería pirateada y cortar el agua a las 11 viviendas municipales de Llano del Rey, disparató a las tres familias que las ha ido escogiendo como hogar en los últimos meses. Las tres madres okupa se metieron  a lo barco de Chanquete en la tanquilla (o como se diga) donde habían apañado su conexión ilegal al servicio público de agua, y se liaron a disparar gritos del tipo “antes muerta que permitir que dejen a nuestros hijos sin agua”.

A pesar del evidente peligro que entrañaba encarar y desalojar de la tanquilla a esas furiosas madres, el sargento que estaba al mando (al parecer Oliva) confiaba que entre cuatro podrían cogerlas en peso, inmovilizarlas y sacarlas de allí.

En medio de tal sarao, cuando estaba a punto de empezar la carga anti madres roba agua, llegó en auxilio de los asediados okupas Julio Concepción. Sí sí, Julito el nuestro, el de Aronatrix, jajajajja. Artista estelar donde los haya, contuvo-entretuvo a las fuerzas del orden surrealista de Arona hasta que llegaron los refuerzos periodísticos que viraron la tortilla haciendo que las familias okupa se salieran con la suya. Como lo oyen. Julionatrix, una reportera y un cámara de la Televisión Canaria hicieron, como diría el generalísimo Berto (que es que no lo había nombrado aún 😉 ), que triunfara el eje del mal.

¿Que cómo lo hicieron? Ufff, impresionante. El terrible Julionatrix primero distrajo a los 9 policías locales que estaban en fila india esperando instrucciones de su superior soltándoles una acalarodísima arenga en pro de los derechos fundamentales de los menores y la familia que consagra la Constitución Española. Invocando la justicia social. Clamando despavorido contra el ultraje que estaban a punto de cometer si seguían adelante. Y advirtiendo de que este delicadísimo asunto está pendiente de resolución judicial: “¿¿¡¡Pero qué hacen!!??¡¡Esto está en manos de un juez. Hemos denunciado al alcalde y a cinco concejales por prevaricación, coacción y vulneración de derechos fundamentales de protección al menor!!”, proclamaba apelando a su sentido común y respeto al Estado de Derecho, todo eso seguido de las áreas de cada denunciado, de sus nombres…

Hasta que uno de los agentes que lo observaba con estupefacción, según Julio todos ellos correctísimos, le aclaró que ellos eran soldaditos rasos y que quien mandaba allí era el sargento que estaba más allá, planificando el asalto de toma de la tanquilla con los operarios del concesionario municipal de agua. Tras dejar pasmada a la tropa con su inesperada irrupción en escena, abordó todo dispuesto al jefote policial y le soltó la misma arenga (con el mismo énfasis y lujo de detalles, y sin faltar, claro). Tras escucharle atentamente, el aguerrido sargento intentó desarmarle con un rotundísimo “y usted quién es”. Ahí ya debía ser el que estaba medio desarmado por el flipe de tener ante sí a tan pecualiarísimo defensor de los piratas hidráulicos y de sus ocho hijos. Pero si algo demuestra su fortaleza, es que resistió el peligroso disparo verbal con el que le respondió Julio Concepción: “¡Soy un ciudadano!”, exclamó todo digno él todo digno.

Jajajajaj, pa’ ver la cara del sargento que, según las indagaciones de Julio, parece ser Oliva.

Camarote de los hermanos Marx, by Julio Concepción.

Y zaaas, ya de camarote de los hermanos Marx: Julio con lo suyo por un lado, el padre okupa portavoz de las familias (Jonathan) también atacando con oratoria, las madres que luchaban por conservar su toma ilegal de agua gritando por otro lado, los policías rasos a verlas venir frente a la toma ilegal que había dejado tres pueblos sin agua (que es por lo que se suponía que era urgente hacer ese corte), el sargento batiéndose con Julionatrix, y va y se lía en la carretera un atasco de la leche y un piterío estremecedor. ¡Provocado por Julio!

Ni él mismo se lo podía creer cuando un policía le acusó con cara de pocos amigos de tener colapsado el tráfico del pueblo porque había aparcado mal su pandita y la guagua no podía pasar. “¿¿¿¿¡¡¡¡Yooooooo!!!!???? ¡¡No puede ser!!”, balbuceaba estupefacto en plan tierra trágame. Aunque igual era teatro, y había provocado conscientemente el caos viario para distraer a los asaltantes anti familias sin hogar invasores de casas sociales desocupadas desde hace 23-24 años. O el guaguero estaba aliando con los anti familias okupa y arrolló su coche para alejarlo de la batalla…

Al final resultó que no había aparcado mal, sino que, como iba apreciando mientras avistaba y se acercaba a su pandita, la guagua le había dado un taponazo y se había quedado atravesada en la carretera cortando el tráfico (jajaja, mira que debía haber coches allí, y va y choca con el de Julionatrix justo cuando se batía en duelo verbal por los derechos humanos. Uff, si fue obra de sus poderes mentales, chiquito fiera el Julito 😉 ).

Para colmo de fenómenos extraños, el taponazo de la guagua contra el mini pandita del de Aronatrix se saldó con un retrovisor roto. Jajaja, pero le tocó plantarse delante del apuradísimo chófer que le daba mil disculpas por lo ocurrido, que le rogaba que moviera el coche para intentar desencajar la guagua de allí y que insistía en darle el seguro. Julio estaba tan aliviado de ver que su cochito seguía sobre sus cuatro rueditas y tan apurado por volver a la batalla pro derechos fundamentales de los niños y niñas, que casi ventila el tema con un “estas cosas pasan hombre, podía haber sido peor; venga salud y a vivir”.

Aunque parece que su prisa por que aquello se desatascara cuanto antes tenía mucho que ver con sus ansias por apartarse de las pitas y de las miradas que clavaban en él los pasajeros de la guagua, los conductores y ocupantes de los coches atascados, así como los vecinos que contemplaban la algarabía que, queriendo o sin querer, volvía a tener a Julito de protagonista, en el punto de mira de un montón de gente. Jajajaja, pobrecito mío. Qué don tiene para meterse en líos surrealistas. Con lo pacífico que es él. Y el mismo día que le toca dar el cantazo delante de una tropa policial, se las tiene que ver con gente desnerviada por un colapso viario cuyo protagonista accidental era su coche.

El desenlace en el siguiente post. Para leerlo, pinchar aquí.

La televisión y Julionatrix frenan el asedio policial contra tres familias okupas que piratean agua (1)

Desplegado un ejército de guardia civiles, policías locales y empleados de Canaragua para cortar el agua a tres parejas con ocho menores que se han metido en casas municipales abandonadas en Arona casco

La versión oficial es que su toma ilegal de agua había dejado sin suministro a tres pueblos. Pero tal tesis hace aguas…

Surrealista. No, tan suave no. SURREALISTAAAAA lo que pasó ayer en Arona casco a cuenta de las tres familias que se han metido a vivir en las viviendas sociales abandonadas de Llano del Rey.

El capítulo de ayer de la ofensiva emprendida desde hace meses por vecinos y Ayuntamiento para desterrar del casco a esas familias arrancó con un aviso-alerta de que la toma ilegal de agua que se han apañado esas familias había provocado una fuga en una tubería y dejado sin suministro a tres pueblos: La Sabinita, Montaña Fría y El Pilón. Poco menos que se estaba saliendo el agua de toda Arona por estas viviendas que, por lo que ve, están situadas en un punto neurálgico del sistema de distribución de agua del municipio. Vamos, que no se inundaron los pueblos de la costa de milagro, porque debía ser tochísima la riada de agua que emanaba de la tubería de las viviendas sociales que constryó el Ayuntamiento de Arona hace algo más de 20 años (y que nunca fueron habitadas porque, entre otras cosas, fueron construidas ilegalmente -como es habitual en ese consistorio-).

Tal fue el riesgo para la seguridad y la garantía de suministro de miles de personas, que se desplazaron al lugar cuatro guardia civiles, 11-12 policías locales y dos operarios de Canaragua para intentar controlar la riada que emanaba de la tubería con, por lo visto, la única solución posible: cortarle el agua a las familias okupa y a sus ocho hijos menores de edad (entre ellos, un bebé de tres meses, una niña recién operada de la vagina y, al parecer, otro con cáncer). El amplísimo comando al que no se sabe quién encomendó la misión de salvamento hidráulico del municipio empezó su arriesgada misión cortando el suministro de agua en el entorno de Llano del Rey (no he entendido por qué cortaban el agua si se suponía que los pueblos de ese entorno se habían quedado sin suministro… corta que es una debe ser).

Las familias sin hogar que se han metido en esas viviendas, como podrán suponer, plantaron resistencia. O sea, una algarabía de la leche argumentando a la Guardia Civil que era falso que su toma de agua ilegal hubiera generado los citados problemas, que si acaso hubiera problemas en ese sentido sería por los sucesivos cortes que les hicieron Canaragua y policías locales hasta que denunciaron el tema en los juzgados, que desde que llegaron la empresa se dedica a dejar sin suministro a las casas del entorno para poner a los vecinos en su contra y, entre otros argumentos, que no iban a exponer a sus hijos a los peligros de insalubridad e higiene que supondría quedarse sin agua, incidiendo en la menor recién operada y en el bebé.

Viendo la complejidad del tema y que el asunto está pendiente de resolución judicial, la Benemérita decidió retirarse (como quien dice, estimó que el asunto escapa de su competencia). Y he ahí otra cosa que no entiendo… ¿Tres pueblos enteritos sin agua por culpa de tres familias de terroristas hidráulicos y la Guardia Civil se manda a mudar? Sí que soy corta, porque no lo pillo.

Los picoletos, en versión Aronalandia, pintan en tal escena como los picha floja de la seguridad ciudadana. Porque eso de huir dejando en riesgo a toda Arona. Tres excusas y dos amenazas de inmolación por parte de los terroristas hidráulicos, y salieron por patas. ¿Qué raro, no?

La Policía Local, por el contrario, se mantuvo firme en su cometido de salvaguarda de un servicio público tan esencial como ese. Y los operarios de Canaragua, también. Valientes y heroicos donde los haya, permanecieron al pie del cañón intentando reconquistar el ramal de tubería por el que se estaba saliendo el agua de tres pueblos. Asombroso, ¡eh!

Hasta ahí la parte ‘tranquila’ y ‘normal’ de la historia. Las espectaculares escenas de acción vienen en el siguiente post.