La copia oficial de la sentencia de inhabilitación que está tambaleando al alcalde ‘okupa’:

Partido Popular, Partido Socialista y Ciudadanos por Arona remitieron el lunes a la secretaria general del Ayuntamiento aronero este documento que pone fin a la excusa de que el consistorio no se podía pronunciar sobre la legalidad del alcalde porque las sentencias originales no aparecían.

Tacháaaan, ¡súper filtración documental de lujo 😀 ! He aquí el documento el año: la copia autentificada de la sentencia con la que el Ayuntamiento de Arona y, en particular, su secretaria general, se han visto obligados a tomar conocimiento oficial de la condena de 4,6 años de inhabilitación dictada el 28 de junio contra el alcalde, Berto González Reverón (de Coalición Canaria) y, lo más importante, a tener que determinar si el alcalde debe cesar-dimitir del cargo por causa de incompatibilidad sobrevenida.

Dicha sentencia se hizo pública el mismo día que fue notificada al alcalde reo. Pero en cuanto éste descubrió que para que la secretaria informara sobre su incompatibilidad era ‘necesario’ que llegara a sus manos una copia oficial del documento, ¡escondió su notificación del fallo para asegurar su permanencia en el puesto! (no es novedad, pero lo pongo exclamando porque eso es una burrada por muchas veces que se diga 😉 ). La secretaria reconoció en el último pleno que a principios de septiembre le pidió esa sentencia al alcalde y que le informó de su obligación legal de poner en conocimiento cualquier posible causa de incompatibilidad que le sobrevenga durante su mandato, a pesar de lo cual seguía sin recibir el documento.

Hay una segunda notificación oficial, la de Manuel Barrios (CAN-CCN), el absuelto compañero de banquillo del alcalde. Él podía entregar su copia y acabar el kit kat de alegalidad en el que el alcalde ha sumido a todo el Ayuntamiento. Pero en cuanto vio el valor de su documento, se puso a negociar con Berto la incorporación de su grupo al gobierno municipal (esto también debería escribirlo entre exclamaciones…). Ante los desprecios iniciales de CC a sus cortejos de matrimonio de conveniencia, el CAN (o sea Barrios) preparó un ataque contra el bertismo: envió a la Junta Electoral Central el original de la sentencia pidiendo que aclarara si es de aplicación el articulado de la Ley Electoral Central que marca la incompatibilidad de los inhabilitados como Berto para seguir al frente de sus cargos, aunque su sentencia no sea firme. Luego el CAN se ha esmerado en diluir-desmentir la autoría de tal gestión para no perjudicar los cariños que empieza a mostrarle el Bertismo de CC. Pero ‘por culpa’ de BlancaHari 😉 no pudo mantener en secreto el dictamen que emitió la Junta: Sí es de aplicación al alcalde de Arona el articulado de la Ley Electoral que establece la incompatibilidad de los condenados como Berto.

En el pleno ordinario de septiembre el alcalde admitió que estaba condenado, pero según la secretaria no había quedado del todo claro 😯 . Ahí el Bertismo se volvió a lucir: el concejal Antonio Sosa ¡¡negó que el alcalde estuviera inhabilitadooooo!!, jajajajaj. Se lió un poco en la negación… O más bien se ridiculizó a sí mismo con una pantomima claramente orquestada por la corte de abogados que CC y el bertismo tienen a su servicio (claramente al menos para los espías haris). El portavoz del PP llegó a leer en ese pleno el fallo de la sentencia (con lo que quedará recogido en acta), pero como un edil del gobierno la negó tomó fuerza el argumento de que en los plenos no ha quedado claro si Berto está condenado o no 😆 (insisto en que si ese talento sibilino lo aplicaran en favor del interés general con el mismo énfasis que lo hacen para sus intereses particulares, el Ayuntamiento y el municipio de Arona irían viento en popa). Ya retomaré ese pleno y sus interesantísimos efectos especiales.

Y en ese surreabertismo de stand by legal estábamos hasta esta semana. Partido Popular, Partido Socialista y Ciudadanos por Arona lograron el lunes sacar al Ayuntamiento de su absurda ignorancia oficial presentando en tándem una copia oficialísima del fallo que con tanto celo han escondido Berto y Barrios. Jeje, con cuñito del juzgado de lo penal en todas sus páginas (21 en total) y con un testimonio del secretario judicial dando fe de su autenticidad.

Para que tengan la posibilidad de disfrutar contemplando tan emblemático documento (con sello de valor histórico 😉 ), les pongo sus tres páginas más importantes. La primera, la del fallo judicial (mi preferida por eso del “puedo condenar y condeno al acusado José Alberto González Reverón como autor penalmente responsable de un delito de prevaricación…” 😀 ) y la última, en la que el secretario da fe de que dicha copia concuerda con el original.

A ver ahora qué informa la secretaria… Particularmente, me sorprendería muy mucho que actuara con la misma contundencia que los secretarios gallegos que han concluido que dos alcaldes en igual situación debían cesar o dimitir. Pero bueno, vamos a dejarle un mini margen de duda… Total, aunque vuelva a posicionarse en defensa del condenado alcalde la cosa está divertida igual (para los haris, claro, porque lo que es para los bertistas y Coalición Canaria esto es una peli de terror 😉 ).

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Un prevaricador y mentiroso compulsivo en la Alcaldía (1)

El alcalde que ha enchufado a decenas y quizás hasta cientos de trabajadores en el Ayuntamiento considera injusto que le inhabiliten por dos contratitos laborales chorra 👿 , jajajaj.

¡¡Qué fuerteee lo del Berto!! Que dice el alcalde condenado a cuatro años de inhabilitación por prevaricación continuada que lo suyo no es corrupción, sino un mini resbalín de nada, puesto que lo único que hizo fue acordar una prórroga de contrato a dos trabajadoras que ya estaban trabajando en el Ayuntamiento. Una exageración judicial inhabilitarle por semejante ñoñada, vamos.

Lo larga con carita apenada y voz de pobrecito, y se queda tan ancho el tío mentiroso. Con razón lo tildó de infantil la jueza que lo ha condenado (a sus argumentos de defensa iniciales, que ‘pal’ caso es lo mismo, jeje).

Como si no fuera vox populi que ha enchufado a dedo en el Ayuntamiento de Arona a decenas y decenas de trabajadores, seguramente a más de un centenar y no me extrañaría que a dos centenares…

Y no en plan chico bueno que actúa de forma desinteresada por ayudar a los vecinos. Nada de eso. Lo ha hecho para beneficiarse a sí mismo. Sí, para sacar un beneficio personal bien clarito: votos, joer. Los votos que le permitieron llegar a la alcaldía, conseguir mayoría absoluta y revalidarla a pesar de sus múltiples imputaciones en mega querellas de corrupción.

El enchufismo masivo de personal en el Ayuntamiento, en sus patronatos, sociedades y empresas concesionarias de servicios municipales ha sido y son su principal fuente de votos, la más fiel y entusiasta.

El mega Caso Arona 1 u Operación Edén, sin ir más lejos, plasma que este recién condenado por prevaricación en otra causa convirtió el Ayuntamiento en una especie de bolsa de empleo u empresa de contratación orquestada desde una especie de Ayuntamiento en negro (administración B) enteramente a su servicio y que funciona-ba como una gran máquina de favores a los electores. Y, entre los mismos, cómo no, han abundado sobre manera los favores enchufadores.

Desde mayo de 2003 el recién llegado a la Alcaldía José Alberto González Reverón animaba a todos los votantes que se cruzaba a visitarle en la Alcaldía para lo que necesitaran, si era urgente, sin cita previa. Le decían a Gladys o a Carmelo -el ex bedel ahora concejal de Urbanismo- que iban de su parte, y listo. Hasta envió nota de prensa extendiendo esa invitación a toodos los aroneros. Podían pedirle cualquier cosa en la que el Ayuntamiento pudiera serles útil, como si fuera la carta de los Reyes Magos. Y BertoMelchor se comprometía a hacer todo lo posible por concederles el regalo.

La respuesta vecinal a su llamada, como no podía ser menos ante semejante chollo, fue masiva. En las primeras semanas de mandato atendió a más de 1.500 votantes en plan rey mago BertoMelchor (ese dato se anunció a los medios con un eufórico comunicado de prensa bertista).

Los vecinos se reunían con él en el Alcaldía o, si eran de confianza, le llamaban por teléfono para pedirle favores para sí, para sus hijxs o nietxs (fundamentalmente curro fijo con horario guapo de mañana-mediodía y de lunes a viernes). Berto les respondía que sí, que no problem, que haría todo lo que estuviera en su mano, que le dejaran los datos a su secretaria y cuñada Gladys (imputada en el Caso Arona 1 por este proceder) y que en cuanto hubiera algo los avisarían de su parte.

Los atendía a trompicones, entre interrupciones telefónicas y de todo tipo, pero decía a casi todo que sí, o un deja ver optimista.

Luego Gladys, Berto y el resto del núcleo duro bertista del Ayuntamiento paralelo que se comandaba desde la Alcaldía al margen de la Ley (para escribir en positivo voy a presuponer que ya no lo hacen así, aunque sea pecar de ingenua 😉 ) se reunían y analizaban qué favores-peticiones eran prioritarias y establecían el orden de selección en las más demandadas y jugosas (trabajar en el Ayuntamiento, en la Policía Local -¿recuerdan la ilegal academia aronera de formación de aspirantes a policía en este municipio?-, en Jardines, Limpieza…).

Puntuaban especialmente en el definidísimo baremo de selección bertista que fueran afiliados al partido, que estuvieran en disposición de serlo o, muy valioso también: que fueran votantes de otros partidos y existiera la posibilidad de atraerlos para CC con esos favorcillos.

Asimismo, daba puntos extra tener mucha familia -o mejor dicho muchos electores potenciales en su entorno-. Pertenecer a alguna asociación, club o colectivo numeroso y tener influencia sobre los mismos -no es lo mismo el presidente o directivo de un club que un simple afiliado-, también proporcionaba puntos guapos para conseguir curro fijo en el Ayuntamiento de Arona. En un momento dado podía contar también ser alguien popular, por ejemplo, ser deportista de prestigio. Todo ello dando por hecho, como no podía ser menos en un sistema tan típicamente clientelar, que los mejor posicionados para optar a los premios laborales que regalaba el Bertismo solían ser las amistades y parientes del alcalde y de su clan de CC.

((Esa baremación se aplicaba también a otros tipos de cultivo de votos, como la elección de beneficiarios de contratos de suministros o servicios. Pero mejor me ciño de momento a lo laboral…))

Cuestiones como la formación, la experiencia o la aptitud para el puesto, sin embargo, solía ser considerado algo secundario, con lo que de entrada muchos candidatxs aptos que no tenían manga bertista pasaban hasta de presentarse a las pruebas (¿o no recuerdan cómo se extendió aquello de que si le pedías trabajo al alcalde te enchufaba casi seguro?).

Como dice-decía Berto, “es más útil un trabajador que puedas hacer a tu mano, aunque en principio no esté preparado para el puesto”. Y ahí viene otra pata de la trama enchufadora del bertismo: los trabajadores que metes a dedo te deben un gran favor, se saben unos privilegiados, y su agradecimiento es muy útil para ‘montar expedientes’, dulcificar informes, participar en tribunales de empleo público amañados, traerte chismes, neutralizar sindicatos y brotes críticos en el consistorio… Claro que eso no se contaba a los pedigüeños de empleo, sino que se daba por hecho -al menos por la parte contratante-, y si luego algun-a enchufada se ponía digno y se resistía a pagar su deuda laboral, venían-vienen los reproches del tipo “con todo lo que he hecho por tí” o “con lo que me debes, que tienes trabajo gracias a mí”. Cuando algún enchufado salía rana, pasaba-pasa a la categoría de traidor, desagradecido que muerde la mano que le da de comer…

Podría contarles cientos de ejemplos de todo ello para apoyar mis afirmaciones (sufridos en primera persona, presenciados y narrados por las ‘víctimas’ directas). Pero no hace falta. Las espectaculares escuchas telefónicas a Berto y demás bertistas imputados en el Caso Arona 1 dan sobrado testimonio de todo ello. Y, en general, de todas las barbaridades que comentado en este post (por algo ese sumario o diligencias previas es el bestseller number one de este blog 😉 ).

Solo por enchufes a parientes y amiguísimos del alcalde prevaricador el magistrado instructor del Caso Arona 1, Nelson Díaz Frías, aporta pruebas de seis o siete delitos de tráfico de influencias “indiciariamente acreditados”, fundamentalmente, con las escuchas telefónicas realizadas a Berto entre finales de 2006 y finales de 2008-principios de 2009 (se resume en un delito continuado de tráfico de influencias).

Y eso que en esa época ya había aflojado la cosa…

Las etapas más bestiales de enchufes bertistas en la Administración municipal aronera tuvieron lugar cuando llegó a la Alcaldía, en 2003, y durante su etapa de concejal de Servicios Sociales, Mayores, Participación Ciudadana y Empleo, entre 1995 y 2003.

Hay algunas excepciones. Incluso en aquella época de furor enchufador en el que si no tenías manga ni te rebajabas a hacerle la pelota al alcalde hubo alguito de personal que se ganó la plaza en áreas bertistas sin trampa ni cartón, por mérito propio. No deja de ser sin embargo la excepción que confirma la regla.

Si echamos un vistazo a las plantillas del centro de la tercera edad de Los Cristianos, de los servicios de mayores, de la guardería de Buzanada, Patronato de Servicios Sociales, sociedad municipal ADESA, Participación Ciudadana y Empleo, verán que una espectacular mayoría son familiares y vecinos de Berto, amigos suyos o ex clientes de su etapa de directivo de Caja Canarias en Cabo Blanco… Solo sumando los contratadxs de aquella etapa que residen en Buzanada, Cabo Blanco y sus alrededores, se quedarían con la boca abierta al ver el descarado desequilibrio con vecinos de, por ejemplo, Los Cristianos y Las Galletas (tengo el listado por ahí, pero me da cosilla por los trabajadores, a quienes no puedo evitar ver como víctimas de una política decadente y de un político manipulador… Espabiladísimas a menudo, pero víctimas al fin y al cabo).

Y si hubo algo de variedad en la residencia-familiaridad-amistad de las contrataciones de José Alberto González Reverón fue debido a los favores laborales concedió en aquel entonces a quienes tenía cerca: miembros de la Tercera Edad, directivos de las asociaciones de vecinos que tanto se afanó por potenciar en aquella época,… Y también debido a que en los puestos de mando-dirección hubo algo más de rigor y que en ese caso no puntuaba tanto ser de Arona, es posible que simplemente porque no hubiera candidatxs aronerxs conocidxs para los puestos de mayor responsabilidad técnica (luego, como alcalde, perfeccionó esa táctica de captación de votantes técnicos).

To be continued


Bertorrente protaniza el papel de agónico prevaricador que intenta ignorar a la Justicia

La magistrada Cristina Guerra no se lo ha puesto nada fácil ni a él ni a su partido (Coalición Canaria).

Berto, el alcalde prevaricador de Arona, intenta convencerse a sí mismo de que no será tan difícil permanecer en su cargo a pesar de que fue condenado la semana pasada a cuatro años de inhabilitación para ejercicio de cargo público. Su plan parte de que el escándalo durará en prensa una semana, como en sus anteriores espectáculos judiciales, sobre todo en aquellos medios con los que ha ido amarrando compromisos publicitarios. Parte también de que Paulino Rivero, el mini presidente de Canarias, cumplirá el compromiso de apoyo que pactaron a cambio de que los coalicionados de Arona le apoyaran en su pugna por mantener el raquítico poder autonómico de CC. Y parte de que la excusa de que la sentencia no es firme aliñada con carita de victimismo y con alguna historia lacrimógena, le permitirán enternecer a los suyos, al resto del municipio y al universo.

Sin embargo, su plan tiene menos futuro que la economía española… Empezando por lo contundente que es la sentencia del Caso Enchufe. A cualquier ser humano normal le espeta algo así un juez, y renuncia hasta de sí mismo por la vergüenza.

Párrafos como los que siguen no los puede ignorar nadie. Ni el propio Berto, ni tan siquiera la estrecha de escrúpulos Coalición Canalla -que ya tiene un corrupto oficial en sus filas- ni la prensa ‘subvencionada’. Ni nadie joer. Lean y relean bien esta parte de la sentencia y entenderán la crisis política que está desatando Berto en el seno de su partido, especialmente cuando hay un 99% de probabilidades de que en apenas seis meses sea rechazado por la Audiencia Provincial su recurso contra esta apabullante sentencia. Y peor aún, cuando saben que el mega Caso Arona 1 entrará en erupción entre este mes y septiembre.

De momento, ya se puede llamar corrupto al alcalde sin dañarle ningún derecho y hay corrupción en Coalición Canaria (acreditado con cuño judicial).

(Si pinchan en los siguientes titulares podrán ver esas dos páginas en pdf).

Sentencia_contra alcalde_Arona_(Caso_Enchufe), Página 17

Sentencia condenatoria alcalde de Arona_(Caso_Enchufe), Página 18

A ver cuanto dura, cuantos taponazos se lleva por el camino y cuantas bertorrentadas lía. Cuando un político elige voluntariamente que su punto y final como cargo público sea deshonroso y humillante, oigan, pues toca espectáculo dramático. Bertorrente en plan drama. Uffffffff, como para perdérselo 😉 .