La prueba de que el alcalde antepuso sus prisas y ansias de tener PGO, a la legalidad del documento

El decreto, de 2006, explica en parte por qué el Plan General de Arona está tardando taaaaanto en entrar en vigor 

Qué, ¿a que sorprende leer tanto descaro político?! En mi opinión, éste es uno de los documentos más reveladores sobre el funcionamiento político del Ayuntamiento de Arona y, en particular, sobre el orden de prioridades y ‘las formas’ que han primado en el urbanismo aronero.

El decreto data de 2006, pero aún tiene vigencia. Bueno, hasta el punto de que aún no he localizado algún informe jurídico municipal que analice si el Plan General es o no legal (ni siquiera del secretario del Ayuntamiento). Esto a pesar de que la propia jefa del Servicio Jurídico de Urbanismo recomendó en el informe que hizo a raíz de este sorprendente decreto que “sería conveniente la emisión de un informe que valorara el contenido de este Documento”. Y a pesar de que posteriormente también el secretario del Ayuntamiento hizo constar por escrito una recomendación similar (entre otras matizaciones asombrosas).

De aquellos fangos legales de 2006 vienen los lodos del PGO en 2011.

Evidentemente, de los fangos de esa orden del alcalde de no entrar a valorar si el Plan General de Arona que estaba en trámite de aprobación era o no legal, vienen los lodos por los que sigue arrastrándose en junio de 2011 la demora de la entrada en vigor de ese planeamiento. Aprobado sí está, pero tal y como se ha puesto el patio judicial político y urbanístico, a ver quién es el listo que asume la responsabilidad de que entre en vigor un PGO con tantas lagunas jurídicas… Y eso que hace un mes y medio se hicieron reajustes legales en el Plan que el alcalde tenía tanta prisa por aprobar a mediados ¡de 2006!

Pero recuerden que esto es Arona, jajajajja, y que el surrealismo sieeeeeempre se supera a sí mismo.

Dicho decreto (que no lleva ni fecha, jeje, será por la urgente prisa con la que debía entrar en vigor este Plan General) y el folio y medio de texto con el que la jefa del Servicio de Urbanismo liquidó el análisis jurídico municipal sobre la legalidad del PGO, están fechados el 7 de junio de 2006.  Cinco días después, el 12 de junio, el Ayuntamiento en pleno acordó aprobar provisionalmente el PGO aronero con la intención de que en las semanas posteriores la Comisión de Ordenación del Territorio y el Medio Ambiente de Canarias (Cotmac) diera su visto bueno a la aprobación definitiva y entrada en vigor del Plan.

El comprometedor informe del Cabildo que intentaron hacer desaparecer.

En octubre de 2006, curiosamente, se elaboró el famoso informe secreto en el que técnicos del Cabildo Insular de Tenerife acribillan legalmente el PGO de Arona e instan a la introducción de un montón de modificaciones en el mismo, sobre todo por incumplimientos en el PIOT (Plan Insular de Ordenación del Territorio). Ese informe, como ya conté en plan Hari hace unas semanas, nunca fue aportado al expediente del Plan (una irregularidad bastante tocha si se demuestra que el informe es auténtico, es decir, que efectivamente lo hicieron técnicos insulares).

En diciembre de 2006 la Cotmac acordó la aprobación definitiva (condicionada y parcial) del PGO aronero, ése que no incluía valoraciones legales de su contenido ¡ni del Cabildo ni del Ayuntamiento de Arona! El alcalde, Berto González Reverón, y el entonces concejal de Urbanismo, Manuel Barrios, anunciaron y festejaron por todo lo alto la inminente entrada en vigor de ese documento, y se tiraron mil flores (y hasta voladores) por el logro de haber desbloqueado este Plan que llevaba tramitándose desde 1996.

Aunque algo no cuadraba: la Cotmac se estaba haciendo la remolona para enviar al Ayuntamiento su acuerdo de aprobación definitiva del PGO. Tardó meses en remitir ese acta al consistorio aronero. Pero al final se decidió a hacerlo antes de las elecciones de mayo de 2007.

Uy, pero apareció un risco en el camino por el que el alcalde, su edil de Urbanismo y la Cotmac intentaban sacar adelante el Plan General aronero: en marzo de 2007 saltó el Caso Arona. Y con él, saltaron la imputación de los siete integrantes de la Junta de Gobierno municipal por presuntos delitos de prevaricación y contra la ordenación del territorio.

Tacháááááááán: al Urbanismo aronero le llegó la hora de sentarse en el banquillo justo cuando estaban a punto de hacer que entrara en vigor un documento que hacía aguas legales por todos lados. Porque a ver, nos podemos chupar el dedo todo lo que quieran nuestros gobernantes aroneros, insulares y autonómicos, pero a ver quién se cree a estas alturas el cuento de que ese PGO que se habían sacado de la manga cumplía las garantías jurídicas necesarias. Máxime cuando conocemos el andar de ‘las perritas’ que se mueven en torno al PGO aronero. ¿O es que alguien se traga que las omisiones sobre la legalidad del contenido del Plan respondía sólo a las prisas?

Piensa mal y acertarás.

Jajaja, en su día, hace cinco años, los políticos que querían que ese Plan entrara en vigor contra vientos y mareas legales, nos llamaron “malpensados” a quienes nos mostramos escépticos con el procedimiento seguido (entre ellos ‘el de la mochila’, José Antonio Reverón, Paco Santamaría (ambos del PSOE y ambos pateados hoy por ese partido por haber realizado una oposición “demasiado crítica” y “poco constructiva”), yo y un grupete más de periodistas y de gente en general). A Felipe Campos no lo he incluido en ese grupete porque él nunca se mostró escéptico, jajajajaj, sino que afirmó directamente que ese documento era una fantochada llena de ilegalidades. Y miren por dónde, se ha cumplido sobradamente aquello de ‘piensa mal y acertarás’.

Hace un mes y medio (entre finales de abril y principios de mayo, otra vez en elecciones) los responsables de sacar adelante un PGO para Arona volvieron a acordar su aprobación definitiva y ¡oooooh, sorpresa, acataron buena parte de las propuestas que habían hecho ‘en secreto’ los técnicos del Cabildo y Felipe Campos hacía más de cinco años! Entre ellas, las relativas a las viviendas ilegales y a alguna recalificación que tenía visos de pelotazo. Y aún así, todavía quedarían algunas modificaciones por hacer…

El requetecolmo es que los interesadísimos en que dicho Plan General entrara en vigor tal y como estaba hace cinco años (no sólo políticos, sino también empresarios) han echado la culpa de su demora ¡a quienes han cuestionado su legalidad en prensa y en los tribunales 😮 !!! Si es que…

Más información sobre este asunto pinchando en “La leyenda del informe secreto del PGO que retumba en el Caso Arona” (posteado en BlancaHari el 29 de abril).