Se avecina una estrepitosa tormenta de ladrillos en Vilaflor

El impacto de los nubarrones judiciales amenaza con alcanzar también a Arona

Por lo que me ha contado un agente especializado en investigaciones jurídicas, la población de Vilaflor y de Arona debería ir preparando escudos para protegerse de la tormenta de ladrillos, bloques y cemento que se avecina en la cumbre de Tenerife debido a unos nubarrones judiciales nada habituales por estos lares (hasta ahora, porque pueden llegar a ser algo bastante habitual en poco tiempo, quién sabe, igual es una consecuencia más del cambio climático).

Para unos será un espectáculo digno de contemplar, pero para otros será poco menos que la lluvia del apocalipsis (político y económico). La fecha de semejante ladrillada aún no está fijada (ya saben como son estas cosas de la meteorología). Pero o el alcalde (Manuel Fumero) logra construir un arca de aquí a que llegue tan inusual tormenta, o el Ayuntamiento, su gobierno y sus vecinos se van a ver con el agua al cuello (o debería decir quizás ‘con el ladrillo al cuello’ 😉 ).

Esa estremecedora tormenta, según el aviso que me han ‘filtrado’, estará localizada en Vilaflor. Pero sus efectos amenazan con extenderse hasta Arona (y no precisamente por cuestiones geográficas ni de morfología del terreno).

Ainssss, de momento no puedo decir mucho más… pero seguro que más de un@ ha adivinado ya de qué va el tema…

Informe con el que el Ayuntamiento liquidó en 2006 la valoración jurídica del PGO

Siguiendo la orden del alcalde, el servicio jurídico no informó sobre la legalidad del contenido del Plan General

–> Como se puede leer al final del informe jurídico municipal sobre el PGO, ¡de una página y media de extensión!, la entonces jefa del Sericio Jurídico de Urbanismo hizo constar que “(…) considerando la gran trascendencia del Documento de Revisión del vigente Plan General para los intereses generales de este Ayuntamiento, se estima que sería conveniente la emisión de un informe que valorara el contenido de este documento”.

Su sugerencia no fue atendida, al menos durante varios años.

Viendo ese informe, ¿le extraña a alguien que la entrada en vigor se haya visto frenada por escollos legales sobre los que el Ayuntamiento ni siquiera tiene constancia oficial?