Putrefacción. (Por Alfonso González Jerez)

GRACIASSSSSSS ALFONSO HARI 😀 .

Un honor admirado compañero. Un@ solo puede hincharse de orgullo cuando un grande del Periodismo como tú ratifica que estoy en el bando de los buenos 😉 Me siento como una heroína importante y todo, jajaj.

Gracias Alfonso Hari por dejar claro con tanta pericia que es absolutamente intolerable y obsceno que el alcalde y los gobernantes municipales acribillados por escándalos de corrupción usen fondos públicos para represaliar a quienes denunciamos indignados el pestilente olor a putrefacción que desprende la gestión política de Arona. Como dice magistralmente Alfonso, “esto es Arona actualmente: uno de los paréntesis más oscuros y mefíticos de la democracia municipal en Canarias”.

Jajajaj, el requetecolmo del bertismo es que me dé la razón en mi risastencia contra la corrupción, la censura, la manipulación informativa y la falta de democracia real nada más y nada menos que súper Alfonso González Jerez, y encima desde su supuestamente afín y dulcificador Diario de Avisos (valiente Alfonsito 😀 ). Bueno, que me dé la razón a mí y a los otros cuatro perseguidos por el plurimputado y desvergonado grupo de gobierno de Arona, solo que como el 90% de la querella pro censura del gobierno bertista de Coalición Canaria está dedicada aquí a la BlancaHari, me arrogo la mayor parte del protagonismo.

Si es que no se puede ser más torpe que el alcalde José Berto González Reverón y su equipo de desgobierno (Coalición Canaria). Intentan amedrentar y hundir a sus cinco odiados activistas anticorrupción, y lo que consiguen es quedar en ridículo a nivel autonómico y, encima, ¡convertir en hérores a sus odiados represaliados!: José Antonio Reverón alias el de la mochila (CxA), Julio Concepción, alias Julionátrix (SSP y blog Aronátrix), Sergio Cabrera (ex CxA y ahora SSP), Bentor Trujillo (ANC), BlancaHari (o Matahari de Arona” como dice el bertismo en su querella consistorial, jajjajaja). Y el boletín Alzados, también querellado por el Bertismo con fondos públicos, de manifiesto heroíco, xd.

Quienes no vieron este artículo de Alfonso González Jerez cuando se publicó, el pasado miércoles, pueden leerlo en su edición periodística original, en su columna de Diario de Avisos, pinchando aquí (es una norma de buenas prácticas de la Red).

Les pego el texto a continuación el texto por si no se lee bien en la imagen de arriba:

PUTREFACCIÓN

En el caso de que numerosos miembros de un gobierno municipal, incluido su alcalde, se encuentren procesados judicialmente por varios supuestos delitos, la prudencia más elemental debería llevarlos a intentar defenderse en los tribunales y responder serenamente a las críticas y denuncias con argumentos y datos. Desde un punto de vista político y ético, es sumamente discutible (por decirlo con suavidad) que los políticos procesados financien su defensa con los fondos del erario público municipal. Pero lo que ya resulta intolerable y repulsivo es que los políticos encausados utilicen los fondos públicos para financiar querellas contra adversarios políticos (incluyendo cargos públicos con los que comparten en salón de plenos) y periodistas. Esta pringosa obscenidad solo podría darse en un ayuntamiento en el que el alcalde y sus concejales han tomado como una devastada finca de su propiedad: el Ayuntamiento de Arona.

El señor José Alberto González Reverón no es el Ayuntamiento de Arona y alguien debería decírselo para evitar el agravamiento de una psicopatología incontrolada que funde y confunde personas e instituciones, política y amiguismo, clientelismo y prácticas democráticas. Y el gobierno municipal de Arona, qué lástima, tampoco es el Ayuntamiento de Arona. Desde un punto de vista técnico, el ayuntamiento es un órgano administrativo; desde un punto de vista democrático, es el representante de todos y cada uno de los avecinados en su municipio. El dinero de todos los ciudadanos no puede ser utilizado por los gobernantes para presentar querellas a los concejales o dirigentes de la oposición en el municipio o para atemorizar a periodistas incómodos. El hecho de que se deban escribir estas estruendosas obviedades ilumina la putrefacción acelerada de la política aronera y, más particularmente, de un gobierno municipal desbordado por acusaciones e imputaciones judiciales muy graves, y que ante la crítica solo sabe reaccionar en una grotesca huida hacia delante sufragada por los impuestos de todos los ciudadanos.

José Antonio Reverón González, Blanca Salazar, Sergio Cabrera, Bentor Trujillo Flores y Julio Concepción son los ciudadanos contra los que se ha presentado una querella interpuesta por el Ayuntamiento de Arona por instrucciones del alcalde. Esta caterva demoníaca se ha dedicado en los últimos años a denunciar casos de corrupción política, a criticar duramente las acciones y omisiones del gobierno local, a convocar o apoyar manifestaciones de protesta o a practicar un periodismo de investigación generalmente sustentado en soportes documentales y pruebas indubitables. Y lo más grotesco de toda la situación es que sus querellantes pueden ser condenados judicialmente antes que ellos. Esto es Arona actualmente: uno de los paréntesis más oscuros y mefíticos de la democracia municipal en Canarias.

Alfonso González Jerez desenmascara la incultura y la mediocridad de Berto y de su gobierno

Los bertistas han puesto una placa en homenaje a Luis Diego Cuscoy para salir en prensa ¡¡poco después de haber consentido la destrucción de la escuela de Cabo Blanco en la que ese maestro impartió clase durante la II República!!

El objetivo de salir en prensa lo han logrado. Pero ufff…

Otro ridículo bertista de los apoteósicos. Qué semanita llevan. No gano para sonrojos de vergüenza ajena 😳 . El artículo que Alfonso González Jerez publicó ayer martes en Diario de Avisos contra la incultura del alcalde y del gobierno de Arona (CC) no tiene desperdicio. Demoledor. Y absolutamente genial, como de costumbre en esta fiera de la pluma. Tanto que no me he podido resistir a reproducirlo íntegro en este blog antibertista. Eso sí, aconsejo su lectura en el medio original, como debe ser. Para una vez que el Diario de los Avisos de Berto antepone la verdad y la libertad de prensa a sus negocios económicos a costa del dinero de los aroneros 😉 .

Para enlazar con la versión original de ese articulazo titulado Desprecios”, pinchar aquí.

DESPRECIOS

En el epílogo a una de sus obras más admirables, Posguerra, el historiador Tony Judt recuerda un chiste que fue muy popular en la Hungría tras la ocupación soviética de 1956. Un oyente llama a una emisora de radio y pregunta si el futuro es preocupante. Y desde la emisora le contestan de inmediato: “¿El futuro? No, el futuro no nos preocupa, está controlado. De lo que no estamos nada seguros es del pasado”. Justamente. El futuro siempre es controlable desde el poder: basta con la planificación de una retórica esperanzada y con la prolongación incesante de la propaganda sobre el presente. El pasado, en cambio, suele ser un testigo incómodo más difícil de despachar impunemente. La mejor técnica para desembarazarse del pasado es someterlo a la asepsia: despojarlo de cualquier significado crítico, descontextualizarlo, vaciarlo funcionalmente de sentido.

Hace poco tiempo el Ayuntamiento de Arona decidió bautizar una plaza con el nombre de Luis Diego Cuscoy, el fundador de la arqueología canaria y una de las figuras intelectuales isleñas más prominentes del siglo XX, tal y como atestigua la espléndida edición de sus obras completas a cargo de los profesores Miguel Ángel Clavijo y Juan Francisco Navarro. El alcalde aronero, José Alberto González Reverón, que tiene su segunda residencia en los juzgados por múltiples y pestilentes asuntos, farfulló en su insuperable estilo -cruce pedáneo entre castrati y Cantinflas- algunas palabras laudatorias que evidenciaban su más perfecto desconocimiento de la vida y obra de Cuscoy, y después de esbozar sonrisas y estrechar manos, se perdió en la lontananza entre fotógrafos, asesores y policías. Tenía prisa. González Reverón siempre tiene prisa en su demencial huida hacia delante, asfaltada con mentiras, cinismo y gangocherías. En cambio, su equipo de gobierno no demostró prisa alguna en evitar la demolición de lo que fue la Escuela Mixta de Cabo Llanos, donde Luis Diego Cuscoy ejerció el magisterio durante los primeros años de la II República y escribió un hermoso libro testimonial, Entre pastores y ángeles. Varios vecinos habían reclamado que se abriera un expediente para declarar el inmueble bien de interés cultural, pero solo obtuvieron el silencio por respuesta. Ahora mismo en el solar de la antigua escuela solo se amontonan escombros y basura.

Ponerle una plaza a Luis Diego Cuscoy sí, por supuesto. Es una decisión que solo tendrá consecuencias postales. Salvaguardar un patrimonio que ayude activamente a comprender su labor, su compromiso y su lucidez, en cambio, ya resulta un exceso peligroso. González Reverón y su equipo quizás no se distingan por una gestión decente ni por su inteligencia política, pero saben muy bien lo que hacen y son rigurosamente fieles a sí mismos: a su mediocridad buhonera, a su ignorancia satisfecha, a su cominero desprecio a todo lo anterior a su llegada al Olimpo.

Bajada al infierno periodístico del Dios Berto y de sus ángeles caídos

Aquí el blanco, a sus pies maestro Alfonso

Bravo bravo y bravo.

Levantada aplaudiendo de la emoción. Xd, este artículo lo enmarco. Desde que lo leí estoy que no quepo en mí de la emoción. Jajajaja, debe ser que sus alusiones místicas me han hecho ascender en plan Santa Teresa 😉 . Gracias Alfonso. Gracias por ayudar a echar luz sobre el gris oscuro y el negro que nos intenta imponer la política mesiánica que se ha apoderado de Arona. Y caray, gracias por semejante reconocimiento profesional. Un honor, de verdad… (eso de “Si no hay blanco no hay negro (…)”, me ha llegado al alma 🙄 ).

‘Plas plas plas’ (son mis aplausos, jajajaj). Es que estoy tan contenta que no me puedo contener.

Alfonso González Jerez, para quienes no sepan quién es, es uno de los grandes del Periodismo de Canarias, una figura del columnismo. Y no lo digo por el pedazo de balón de oxígeno que nos ha dado con sus microrrelatos bertistas a quienes luchamos contra el opio de este pueblo (leyendo el artículo salta a la vista por sí solo el nivelazo de su pluma). Sino para que tomen conciencia de qué niveles está alcanzando la pérdida de respeto al endiosado e imputado alcalde de Arona.

¿Recuerdan que les dije que al bertismo se le acabó el glamour? ¿Que ningún político pillado en tantísimos graves renuncios legales, éticos y morales puede ir por la vida en plan aquí no ha pasado nada, sin asumir responsabilidades de ningún tipo ni dar siquiera explicaciones? ¿Que por muy endiosado que esté un alcalde, mucha mayoría absoluta que consiga y mucho dinero público que use para silenciar conciencias, bocas y plumas, la corrupción tan aparente conlleva una notable pérdida de respeto dentro y fuera de su reino? ¿Recuerdan que les dije que es muy difícil reclamar honor y respeto cuando la única defensa esgrimida frente a las pruebas de culpabilidad es que son víctimas de la ruindad de los políticos denunciantes, del abogado acusador, de la manipulada Fiscalía, de la venganza de una periodista, de la maldad de l@s demás informadores que desenmascaran sus ilegalidades y del rencor vengativo del juez instructor, o sea, acribillando a cualquiera que ose descubrir sus ilegalidades y pifias?

Pues aquí tienen una perlita de la bajada a los infiernos en la que están sumidos el Dios Berto y sus ángeles caídos. Y agüíta qué perla!

Pinchar aquí para leer el artículo de Alfonso González Jerez en su edición original del Diario de Avisos (jajajajaj, que esa es otra, esta crucificción periodística del mesías político de Arona y de la mística bertista en su conjunto ¡viene precisamente desde el periódico provincial al que más se le nota el rejo pro bertista!. Lo dicho, ¡el Alfonso es un fiera! Ays, ya puestos a soñar, ojalá fuera una señal de que el Diario se aparta del gris informativo…).

Cuando el periodismo hecho arte retrata a un alcalde endiosado que predica la corrupción: